Crónica de la II Muestra de variedades hortícolas en Peraltilla

El mal tiempo no pudo con la II Muestra de variedades hortícolas en Peraltilla

El pasado domingo 12 de agosto, en la víspera de las Fiestas mayores de Peraltilla, la Asociación El Licinar organizó la segunda Muestra de variedades hortícolas del Somontano y territorios próximos. A pesar del diluvio que cayó a pocos minutos de iniciar la muestra, los socios y socias, y voluntarios, tenían todo preparado para recibir a los participantes en la cata-concurso que este año puso como protagonista al melón.

A pesar de las granizadas que cayeron en diferentes partes de la provincia de Huesca y de las lluvias acumuladas a principio de la temporada que retrasaron los cultivos, concursaron 8 melones de diferentes variedades. Entre ellos se encontraban el conocido melón piel de sapo de piel verde y carne blanca, el melón cantaloup de carne naranja, un melón andaluz de piel amarilla lisa y de carne blanca,o el poco conocido melón blanco de Monegros. Los melones procedían de huertos de Barbastro, Peraltilla, Fornillos, Monzóny Sariñena.

Del centenar de personas presentes, entre adultos y niños, más de 35 de ellas participaron en la cata-concurso popular saboreando y valorando los melones, y tres formaron parte de un jurado. Tanto dentro de la categoría popular como en la categoría jurado, obtuvo la mejor puntuación el melón piel de sapo cultivado en ecológico por Nico Abadías, agricultor de la cooperativa La Sazón en Sariñena. En la categoría popular, este melón piel de sapo superó por un punto sólo a un melón francés de piel amarilla y cuarteada y de carne blanca, cultivado por el hortelano Julián Guerrero en Monzón.

Además, hubo una pequeña exposición de hortalizas de temporada donde la gente estimaba el peso de las verduras y descubría variedades hortícolas. También había un stand de la Red de Semillas de Aragón con semillas de variedades locales para repartir y así favorecer que no se pierda la biodiversidad agrícola en las huertas.

Y para los más peques, se preparó un espacio con pinta caras de insectos de la huerta (mariposas, mariquitas, abejas…) e hicieron piruletas de melón para poder ellos también saborear esta fruta y jugar con ella.

La tarde fue amenizada por la organización de una rifa de productos locales y sostenibles que ganó una vecina de Salas Bajas. Disfrutará de un vino crianza ecológico de la bodega Villa d’Orta de Huerta de Vero, aceite virgen extra ecológica de Biocastillazuelo, cervezas Bachiella de Salas Bajas, verduras ecológicas de la cooperativa La Sazón, y miel de Ababol de Barbastro.