Crónica visitas de huertos del grupo local de Zaragoza

El pasado 10 de Julio el grupo local de Zaragoza inició las visitas de aprendizaje, seguimiento y convivencia para compartir saberes, experiencias para mejorar el cuidado de nuestros cultivos y seguir creando una red de apoyo.

visita huertos 10 julio

Marta Cebollada y María Angeles nos regalan la crónica de la Jornada.

“Primero estuvimos en María de Huerva en el huerto de Raúl. Nos enseñó su proyecto de huerto comunitario, vimos las parcelas ya cultivadas así como la balsa con sus patos, los árboles frutales, arbustos y aromáticas, el gallinero y el palomar encima de la caseta de las herramientas.

Nos llamó mucho la atención el secadero de semillas y frutas hecho con materiales reciclados igual que el resto de las construcciones. ¡Vaya manitas! ¡Que imaginación!.

Pudimos saborear las primeras frutas de sus árboles: ciruelas y pavías.

Entre los árboles que ha plantado tiene Paulownias, el árbol más rentable del mundo, ya que se puede cortar hasta tres veces a lo largo de veinte años y su madera es de una gran calidad, aunque el objetivo de Raúl es que den una gran sombra.

Nos pareció muy interesante el manejo del agua dentro de la finca: de la acequia general llega a la balsa de los patos y cuando rebosa sale a un canal que distribuye el agua por gravedad a toda la finca.

En tan sólo dos años el avance del proyecto ha sido espectacular. Está abierto a la participación de voluntarios, si alguien se anima……

En Cadrete está el huerto de Yesca, que no es sólo un huerto sino también su hogar y proyecto vital, quizá por eso su manera de crear los espacios de huerto, gallinero, solaz y trabajo es muy respetuosa con la naturaleza “las plantas están donde quieren estar”.

La ilusión de Yesca es poder vivir de la venta de productos ecológicos; de momento cría con mimo sus gallinas ponedoras.

La casa ha sido mejorada con placas termosolares para el agua caliente y una estufa de leña.

El huerto está planteado con bancales elevados y rotación de cultivos. El riego es por goteo y el agua viene habitualmente de su pozo, pero cuando la acequia trae agua aprovecha para llenar el aljibe.

Lo más sorprendente y curioso es el invernadero, grande y hermoso, construido por ella misma con materiales de desecho: tubos flexibles de goma, restos de embalaje, redes y plástico.

Muy útiles también el semillero de cama caliente de construcción propia, los tres composteros y la caseta para las herramientas.

Impresionantes las parras y la gran higuera, tan buena que baja sus ramas al suelo para que el papá de Yesca pueda coger los higos.

Después de la turné, nos dispusimos a dar buena cuenta de todos los manjares que habíamos llevado: queso, jamón, guacamole, humus, olivas con tres preparaciones distintas, tortilla de calabacín con patatas, torto de Peñaflor, pan de trigo duro de Aragón, melón, vino y cerveza. Y las novedosas elaboraciones de Victoria: el helado de apio, el tomate rallado y de postre la mermelada de cereza con chocolate negro y/o el granizado de limón.

Habrá más huertovisitas este verano ¡¡¡Seguiremos informando!!!”